Si eres electricista o instalador, ya estás dentro de la casa del cliente. Le cambias el cuadro, le montas las placas, le revisas la instalación — y cada mes ese mismo cliente le paga una factura de luz a otro. Venderle también la luz es el paso natural, y desde hace unos años no hace falta ser una comercializadora para hacerlo.
¿Puede un electricista vender luz?
Sí. La confusión habitual es pensar que para vender electricidad hay que estar dado de alta como comercializadora ante la CNMC, con avales ante REE y OMIE y un equipo de back office detrás. Eso es cierto si quieres ser la comercializadora. No lo es si trabajas con una marca blanca de energía.
En ese modelo, una comercializadora con licencia opera por detrás —contratos, facturación, mercado y regulación— y tú vendes con tu propio nombre a tus propios clientes. Ni licencia, ni avales, ni meses de trámites. Tu trabajo es el que ya haces bien: hablar con el cliente que confía en ti.
Lo que de verdad necesitas (y lo que no)
Lo que no necesitas: saber de mercado mayorista, entender los peajes de acceso, ni memorizar la diferencia entre PVPC y mercado libre. Esa parte la resuelve la plataforma.
Lo que sí necesitas es más simple de lo que parece:
- La factura del cliente o su CUPS. Con eso basta para arrancar. El comparador lee el consumo real y calcula la mejor tarifa disponible.
- Cinco minutos por contrato. La contratación es 100% digital, con firma incluida. No hay papeleo que llevar ni oficina a la que ir.
- Tu cartera. Los clientes a los que ya les has hecho una instalación. No necesitas captar a nadie nuevo para empezar.
Hay una parte donde el instalador tiene ventaja sobre cualquier comercial de energía: la potencia contratada. Media España paga potencia de más porque nadie ha vuelto a mirar el cuadro desde que se hizo la instalación. Nuestra plataforma consulta el consumo real del punto de suministro y recalcula la potencia óptima por períodos, algo que en facturas de negocio puede suponer entre cientos y miles de euros al año. Tú entiendes por qué eso es así mejor que nadie, y es un argumento de venta que no se discute: se enseña.
Cuánto se gana vendiendo luz
El ingreso no es una comisión de una vez: es un margen recurrente sobre el consumo, mientras el cliente siga contigo. Con una mezcla típica de hogares y pequeños negocios, cada contrato activo deja del orden de 115 € al año.
Traducido a números de instalador: si en los últimos años has trabajado con 200 clientes y la mitad te contrata la luz, eso son unos 11.500 € al año que se repiten sin volver a subir a un tejado. Con 300 contratos, ronda los 34.500 €. Puedes hacer el cálculo con tus propios números en la calculadora de margen.
La otra mitad del argumento es el cliente: solo se cambia si sale ganando. Por eso trabajamos con precios indexados al coste real de mercado —de los más bajos que puedes ofrecer— y con la optimización de potencia encima. En la práctica se mejora la factura en la gran mayoría de los casos analizados.
Agente de una comercializadora o marca propia
Puede que ya te hayan ofrecido ser agente o colaborador de alguna comercializadora. Funciona, pero conviene ver la diferencia:
- Como agente vendes la marca de otro, cobras una comisión por contrato y la cartera no es tuya. Si mañana cambian las condiciones o te retiran el acuerdo, te quedas sin nada de lo construido.
- Con marca propia el cliente es tuyo, el margen recurrente se queda contigo y puedes crecer: fijar tus precios, montar tu propia red de comerciales y dirigirla desde un panel donde ves toda la actividad.
Para un autónomo que quiere sumar ingresos, la comisión de agente puede valer. Para quien quiere construir algo que escale y tenga valor propio, no. Lo desarrollamos en detalle en marca blanca vs abrir tu propia comercializadora.
Cómo empezar, paso a paso
- Elige el modelo. Puedes operar bajo nuestra comercializadora sin coste, o montar tu marca blanca completa con dominio y panel propios.
- Alta y acceso a la plataforma. Comparador, CRM y panel. Se hace en días, no en meses.
- Prueba con tres facturas reales. Coge tres clientes de confianza, sube sus facturas y mira qué sale. Es la mejor forma de ver si el modelo encaja contigo.
- Escala con tu cartera. Cuando el circuito te salga solo, incorpora al resto de clientes y, si quieres, a otros comerciales.
Preguntas rápidas
¿Tengo que dejar mi actividad como instalador? No. La mayoría lo suma a lo que ya hace: es el mismo cliente y la misma visita.
¿Y si el cliente tiene autoconsumo? Mejor: la compensación de excedentes y la tarifa correcta son justo donde más se nota una buena optimización. Lo vemos en detalle en la página para instaladores solares.
¿Quién atiende al cliente si hay una incidencia? La operativa y la facturación van por detrás; tú decides cuánto contacto quieres mantener.
Si quieres verlo con tus propios clientes delante, pide una demo de 30 minutos y lo miramos con facturas reales.